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BIC My Stationery Box, Kit de 28 Piezas de Escritura

BIC My Stationery Box, Kit de 28 Piezas de Escritura

Kit BIC completo para estrenar el curso de una vez

8nuestra
valoración / 10

Características

  • Piezas: 28
  • Marca: BIC
  • Incluye: bolis, rotus, subrayadores, corrector, cuaderno A5
  • Uso: kit de inicio de curso
  • Formato: caja regalo
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Nuestra opinión

El BIC My Stationery Box es una caja de regalo con 28 piezas de escritura de la misma marca: bolígrafos, rotuladores, subrayadores, corrector y un cuaderno A5. Está planteada como kit de inicio de curso, no como una colección de material especializado, y ese matiz explica casi todo lo que hace bien y lo que hace regular. La ficha del fabricante detalla el número de piezas y las familias de producto que entran en la caja, pero no indica el gramaje del cuaderno ni el grosor exacto de cada punta, así que hay un par de cosas que conviene comprobar el día que se abre.

Gramaje, traspaso y tipo de tinta: la variable que decide la compra

En material de escritura casi todo se reduce a una pregunta: ¿aguanta el papel lo que le echas encima? El gramaje se mide en gramos por metro cuadrado. Un cuaderno escolar corriente ronda los 70 u 80 gramos, y a partir de 90 el papel empieza a comportarse de otra manera. Por debajo de 80, un subrayador de punta ancha o un rotulador dejan sombra en la cara siguiente y, en el peor de los casos, atraviesan la hoja. Por eso hay quien acaba escribiendo solo por una cara y desperdicia la mitad del cuaderno. Este kit incluye un cuaderno A5, pero la ficha no declara su gramaje: la prueba honesta es hacer un trazo en la última hoja con el subrayador del propio kit y mirar por detrás antes de empezar el tema uno.

El segundo factor es el tipo de tinta del bolígrafo. La tinta de gel fluye más y deja un trazo negro y uniforme, pero tarda algo más en secar; la de bola clásica escribe más seco y se corre menos. Esa diferencia, que parece de matiz, es enorme para una persona zurda: al avanzar de izquierda a derecha, la mano pasa por encima de lo recién escrito y arrastra la tinta que aún no ha secado. Un zurdo con gel termina la clase con el canto de la mano gris y los apuntes emborronados; con bolígrafo de bola y punta media el problema casi desaparece. Si en casa hay alguien zurdo, merece la pena repartir las piezas del kit en consecuencia en lugar de dárselo entero.

El tercer factor es el grosor de la punta y su efecto sobre la letra. Una punta fina, del orden de 0,5 a 0,7 milímetros, obliga a un trazo más controlado y permite escribir pequeño sin que las letras se cierren, algo que se agradece en apuntes densos y en fórmulas con subíndices. Una punta de un milímetro o más va más suelta, es más cómoda para escribir rápido y rotula muy bien títulos y portadas, pero se come el espacio entre renglones y, con letra ligada, convierte las palabras en manchas. Lo sensato con un kit generalista es reservar las puntas finas para el cuaderno de apuntes y las gruesas para portadas, esquemas y márgenes.

En el subrayador manda la forma de la punta. Una punta biselada da dos trazos con el mismo rotulador: apoyando la cara ancha se cubre una línea entera de un pasada, y girándolo hacia el canto sale un trazo fino para marcar una palabra suelta, un año o el nombre de un autor. Esa doble función es la que permite jerarquizar sin necesidad de llevar cinco colores encima. La ficha de este kit no especifica el tipo de punta de sus subrayadores, así que es otro detalle que se ve al abrir la caja.

Y una advertencia de método que vale más que cualquier material: subrayar en exceso es contraproducente. Una página entera en amarillo no jerarquiza nada, porque si todo destaca no destaca nada, y además da la falsa sensación de haber estudiado cuando en realidad solo se ha pasado el rotulador. Subrayar poco y bien, dos o tres ideas por página y en una segunda lectura, obliga a decidir qué es importante, que es justo el trabajo mental que fija el contenido.

Por qué lo hemos elegido

Porque resuelve de una vez el material básico de un curso. Veintiocho piezas de bolígrafo, rotulador, subrayador, corrector y un cuaderno A5 cubren lo que se usa a diario en clase sin tener que ir juntando cosas sueltas de distintas marcas y con distintos comportamientos de tinta.

Porque todo el conjunto es de la misma marca. Eso importa más de lo que parece: los productos de una misma familia suelen secar y traspasar de forma parecida, así que una vez sabes cómo se comporta un rotulador en tu cuaderno, ya sabes cómo se comportará el resto.

Porque el formato de caja de regalo tiene sentido en septiembre. Es el típico paquete de vuelta al cole que se entrega entero y evita la lista de la compra interminable de material escolar, con la ventaja de que el cuaderno viene dentro y no hay que buscarlo aparte.

Y lo que descarta la compra: si buscas subrayadores de gama alta, plumas o material técnico de dibujo, este kit no es tu producto. Es material generalista de uso diario, pensado para gastarse durante el curso, no para durar años ni para trabajos de precisión.

Para quién es

Para ESO. Es su público natural. A esas edades el material se pierde, se presta y se acaba, y tener repuesto de varias familias en una sola caja evita medio curso de recados a última hora.

Para bachillerato. Funciona si el método de estudio pasa por cuaderno de apuntes, esquemas a mano y subrayado de fotocopias. Para bachillerato con mucha asignatura de números conviene añadir aparte un portaminas y una goma en condiciones, que aquí no son el foco.

Para quien estudia con esquemas de color. Si tu forma de repasar es codificar por colores (definiciones en uno, ejemplos en otro, fechas en un tercero), un kit con varias familias de rotulador y subrayador da margen para montar ese sistema desde el primer día.

Para un adulto que retoma los estudios. Después de años sin pisar un aula, empezar por resolver el material de golpe quita una barrera pequeña pero real, y el cuaderno A5 cabe en cualquier bolso.

No es para universidad ni para oposiciones si trabajas sobre PDF. Quien vive entre temarios impresos y documentos digitales necesita más bien un buen cuaderno de gramaje alto o directamente una tableta con lápiz, y el kit se queda como complemento.

Tampoco para quien ya tiene un sistema montado. Si llevas años con tus subrayadores concretos y tu bolígrafo de siempre, comprar veintiocho piezas genéricas acaba en un cajón lleno de material a medio usar.

Lo que no nos convence

La gama de colores es limitada. Para un sistema de estudio por colores con cuatro o cinco categorías claras, es probable que haya que completar el kit con algún subrayador suelto.

El estuche es de cartón, no rígido. Sirve para presentar el pack y para guardarlo en casa, pero no aguanta el trote de la mochila: casi todo el mundo acaba pasando el contenido a un estuche de tela o de plástico.

La ficha no declara el gramaje del cuaderno incluido. En un pack que trae rotuladores y subrayadores, ese dato es justo el que decidiría si se puede escribir por las dos caras, y no está.

Tampoco se especifica el grosor de punta de cada bolígrafo ni si los subrayadores llevan punta biselada. Son datos que se conocen al abrir la caja, y eso obliga a comprar un poco a ciegas.

Cómo se compara con las alternativas

Modelo Qué es Para quién Veredicto corto
BIC My Stationery Box Kit de 28 piezas con cuaderno A5 ESO y vuelta al cole Resuelve el material básico de golpe; sin datos de gramaje ni de punta.
STABILO swing cool Pastel Subrayadores planos de tonos pastel Estudio por colores Mejor subrayador que el de cualquier kit genérico; solo hace eso.
Stationery Island A5 Cuaderno punteado con papel de 120 g Quien subraya mucho El papel que este kit no garantiza: 120 g y sin traspaso.
Rocketbook Core A5 Cuaderno reutilizable que se escanea Quien quiere los apuntes en la nube Papel y digital a la vez; obliga a usar tinta de gel borrable.

Si lo que quieres es ordenar el método antes que el material, echa un vistazo a nuestra guía sobre cómo tomar apuntes, donde comparamos el cuaderno de toda la vida con las tabletas y las herramientas de inteligencia artificial.

Preguntas frecuentes

¿Traspasa el subrayador en el cuaderno que viene incluido?

La ficha del kit no declara el gramaje del cuaderno A5, así que no podemos afirmarlo. La regla general es que por debajo de 80 gramos un subrayador de punta ancha deja sombra en la cara siguiente. Haz la prueba en la última hoja antes de empezar: si se marca, escribe solo por una cara o pasa el subrayado a un cuaderno de gramaje alto.

¿Va bien para zurdos?

Depende de qué pieza uses. Los bolígrafos de bola secan rápido y son la opción segura para una persona zurda, porque la mano arrastra menos tinta al avanzar. Con rotuladores y tintas de gel el riesgo de emborronar sube bastante. Si el kit es para alguien zurdo, deja los bolígrafos de bola para los apuntes del día a día y reserva los rotuladores para portadas y esquemas.

¿Cuántas piezas trae exactamente y de qué tipo?

Son 28 piezas repartidas entre bolígrafos, rotuladores, subrayadores, corrector y un cuaderno A5, todo de la marca BIC y presentado en una caja de regalo. El fabricante no publica el desglose exacto de unidades por familia, así que la proporción entre bolígrafos y rotuladores puede variar respecto a lo que uno imagina al ver la foto.

¿Sirve para tomar apuntes en la universidad?

Sirve, pero no es su terreno. En universidad se trabaja mucho sobre PDF y fotocopias, con volúmenes de texto grandes, y ahí pesa más tener un cuaderno de gramaje alto o una tableta con lápiz que tener veintiocho piezas de escritura. Como material de apoyo para el estuche está bien; como sistema principal de estudio se queda corto.

¿Es mejor subrayar mucho o poco al estudiar?

Poco y bien. Subrayar media página no jerarquiza nada y genera la falsa sensación de haber estudiado, porque la mano trabaja y la cabeza no. Lo eficaz es leer primero el apartado entero y subrayar después dos o tres ideas por página, obligándote a decidir qué es lo importante. Esa decisión es la que fija el contenido, no el color del rotulador.

Puntos fuertes

  • Todo el material básico de una vez
  • Calidad de marca BIC
  • Incluye cuaderno y notas
  • Buen regalo de vuelta al cole

En contra

  • Colores algo limitados
  • Estuche de cartón, no rígido
Contenido e imágenes ilustrativas elaborados con ayuda de inteligencia artificial y revisión editorial propia. Las imágenes no reproducen fotografías reales del producto. Más información.