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Técnicas de estudio para Secundaria y Universidad (Alianza, El Libro de Bolsillo)

Técnicas de estudio para Secundaria y Universidad (Alianza, El Libro de Bolsillo)

El clásico de Alianza para organizar el trabajo académico

8nuestra
valoración / 10

Características

  • Editorial: Alianza (El Libro de Bolsillo)
  • Tema: organización del estudio
  • Público: secundaria y universidad
  • Enfoque: riguroso y probado
  • Formato: bolsillo
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Nuestra opinión

Cuando el problema no es la falta de ganas sino la falta de sistema, conviene un libro que explique el porqué y no solo el cómo. Técnicas de estudio para Secundaria y Universidad se publica en Alianza Editorial, dentro de El Libro de Bolsillo, en un volumen manejable de formato pequeño y tono claramente académico. Es el título al que se acude cuando se quiere algo más sólido que una lista de trucos y se está dispuesto a leer con calma.

De qué va y qué método propone

El libro trata el estudio como una técnica de trabajo intelectual que se aprende, no como una cuestión de talento. Organiza el recorrido en cuatro bloques que se sostienen entre sí: la planificación del trabajo académico, la toma y elaboración de apuntes, el funcionamiento de la memoria y la preparación de pruebas y exámenes.

La planificación no se plantea como un horario bonito, sino como un reparto realista de la carga: estimar cuánto trabajo exige cada asignatura, distribuirlo a lo largo del periodo y revisar el plan cuando la realidad lo desmiente, que es siempre. En la toma de apuntes insiste en algo que cambia por completo la tarde de estudio: unos apuntes tomados con criterio en clase —sin transcribir todo, marcando lo que el profesor subraya, dejando margen para completar— ahorran después horas de reconstrucción en casa.

El bloque de la memoria es el que justifica la compra. En lugar de proponer recetas sueltas, explica cómo se registra, se consolida y se recupera la información, y de ahí deriva las técnicas. De ese planteamiento salen dos consecuencias muy concretas. La primera es el repaso distribuido: repartir el estudio de un mismo contenido en sesiones separadas en el tiempo retiene mucho más que concentrarlo la víspera, porque cada recuperación después de un olvido parcial refuerza la huella. La segunda es la elaboración: la información se retiene cuando se transforma —resumir con palabras propias, jerarquizar en un esquema, relacionarla con lo que ya se sabe— y se evapora cuando se repite tal cual. Ahí está la diferencia con los manuales más comerciales: al entender el mecanismo, la técnica se puede adaptar a una asignatura de datos, a una de razonamiento o a una de idiomas, en vez de aplicarse a ciegas.

El bloque final aterriza todo en la prueba: cómo repasar los días previos, cómo distribuir el tiempo dentro del examen, cómo leer el enunciado y cómo afrontar los tipos de prueba más habituales, del test al desarrollo largo.

Por qué lo hemos elegido

Porque explica el fundamento y no solo la receta. Quien entiende por qué el repaso espaciado funciona deja de necesitar que alguien le diga cuándo repasar: lo decide él. Esa autonomía es justo lo que se le pide a un estudiante de bachillerato en adelante.

Porque cubre el tramo largo, de la secundaria a la carrera. Está pensado para las dos etapas, y esa continuidad tiene valor: el mismo libro sirve en cuarto de la ESO y se vuelve a consultar en segundo de universidad, cuando aparecen los trabajos y los exámenes de temario amplio.

Porque el sello aporta una garantía de rigor. Es un fondo de biblioteca en el sentido literal: se conserva, se subraya y se vuelve a él, no se lee una vez y se olvida.

Y lo que descarta la compra: arranca despacio. Hay que leer bastante antes de llegar a lo directamente aplicable. Para el estudiante que necesita una solución para el examen del viernes, este no es el libro; para quien tiene por delante un curso entero y quiere construir método, sí.

Para quién es

Para el estudiante de cuarto de la ESO y bachillerato con hábito lector. El que ya lee sin esfuerzo y quiere entender qué está haciendo mal saca mucho de aquí. El tono no le resultará infantil, que es lo que suele hacer que abandone otros manuales.

Para el que llega a primero de universidad. Es su terreno natural. En la carrera nadie enseña a estudiar, se da por sabido, y de repente hay que gestionar temario propio, bibliografía y exámenes que se juegan a una carta. Este libro cubre justo ese hueco.

Para el opositor que empieza y quiere una base seria. El bloque de memoria y repaso se traslada bien a un temario largo, aunque el libro no esté escrito pensando en oposiciones.

Para el adulto que vuelve a estudiar. Un grado a distancia o un ciclo formativo después de años fuera exige recuperar hábitos que ya no están. El enfoque adulto y sin paternalismo del texto encaja bien con este lector.

Para madres y padres que quieren entender el problema antes de opinar. Leerlo permite distinguir si en casa hay un problema de método, de planificación o de atención, que son tres cosas distintas y con soluciones distintas.

No es para primero o segundo de la ESO: el nivel de abstracción queda lejos y el chaval lo dejará. Y no es para quien busca un recetario rápido de trucos aplicables esta misma tarde; ese lector se impacientará con las primeras cincuenta páginas.

A tener en cuenta

El tono es notablemente más académico que el de otros manuales del género. Se agradece por el rigor, pero exige un lector paciente. Un adolescente con poca costumbre de leer ensayo lo va a encontrar árido, sobre todo al principio.

Arranca despacio y lo aplicable llega tarde. Hay marco previo antes de las herramientas. Una forma sensata de usarlo es empezar por el bloque de exámenes o el de apuntes, que dan resultado inmediato, y leer después la parte de fundamento.

El formato de bolsillo no ayuda con las tablas y los esquemas. Es un libro de texto seguido; los apoyos visuales quedan comprimidos.

Cubre dos etapas muy distintas en un solo volumen. Eso implica que ninguna de las dos se trata en profundidad total: hay partes que a un universitario le sobrarán y otras que a un alumno de la ESO le quedarán grandes. Conviene leerlo seleccionando, no de principio a fin.

Cómo se compara con las alternativas

Título Enfoque Para quién Veredicto corto
Técnicas de estudio para Secundaria y Universidad Riguroso: el porqué de cada técnica Cuarto de la ESO, bachillerato y carrera El más sólido. Pide un lector paciente.
Las mejores técnicas de estudio Método directo, de la agenda al examen ESO y bachillerato que empiezan de cero Más fácil de terminar, menos fundamento.
Aprende a aprender Neurociencia del aprendizaje aplicada Estudiante y familia a la vez Mismo espíritu, lenguaje más cercano.
Quiero concentrarme Atención y distracción digital Quien tiene método pero no aguanta sentado Resuelve otro problema. Se complementan.

Para ver este título junto al resto de la selección de septiembre, ordenada por etapa y por tipo de dificultad, está nuestra guía de vuelta al cole con calma.

Preguntas frecuentes

¿Es demasiado académico para un adolescente?

Depende del lector. Un alumno de cuarto de la ESO o bachillerato con hábito lector lo sigue sin problema y agradece que no le hablen como a un niño. Para quien lee poco y busca resultados rápidos, resulta árido: en ese caso funciona mejor un manual más breve y directo, dejando este para más adelante.

¿Sirve de verdad en el salto a la universidad?

Es donde más se nota su utilidad. En la carrera se da por supuesto que el alumno sabe planificar, tomar apuntes propios y preparar exámenes de temario amplio, y casi nadie lo ha aprendido. Los bloques de planificación, apuntes y preparación de pruebas están pensados para ese contexto.

¿Sirve para opositores?

Como base de método, sí: el tratamiento de la memoria, el repaso distribuido y la elaboración de resúmenes se aplican igual a un temario de oposición. Lo que no encontrarás es lo propio de esa preparación: cronogramas de muchos meses, gestión del desgaste o estrategia frente a un tribunal. Para eso hace falta material específico.

¿Hay que leerlo entero o se puede consultar por partes?

Se puede consultar por partes y suele ser la mejor forma de empezar. Los bloques de apuntes y de preparación de exámenes dan resultado inmediato; la parte de fundamento se entiende mejor después, cuando ya se ha probado alguna técnica y se quiere saber por qué funciona.

¿Por dónde empiezo si solo voy a leer uno?

Si el estudiante es paciente y tiene por delante un curso completo, este es la mejor inversión de tiempo, porque deja método para años. Si necesita algo aplicable esta semana o le pesa la lectura, conviene empezar por un manual más ligero y volver a este cuando el hábito ya esté en marcha.

Puntos fuertes

  • Editorial de prestigio
  • Enfoque riguroso
  • Útil varios cursos
  • Base sólida de método

En contra

  • El tono es notablemente más académico que el de otros manuales del género y arranca despacio: hay que leer bastante antes de llegar a lo aplicable. Para un adolescente que busca soluciones rápidas puede resultar árido, y el formato de bolsillo no ayuda con las tablas.
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