Las mejores técnicas de estudio. Consigue excelentes resultados y aprende sin esfuerzo
valoración / 10
Características
- Editorial: Booket (Planeta)
- Tema: técnicas de estudio
- Público: secundaria, bachillerato y universidad
- Enfoque: método práctico
- Formato: bolsillo
Nuestra opinión
Casi ningún estudiante suspende por falta de horas. Suspende porque repite un método que no funciona durante meses sin darse cuenta. Las mejores técnicas de estudio. Consigue excelentes resultados y aprende sin esfuerzo es un manual publicado por Booket, el sello de bolsillo del Grupo Planeta, en formato pequeño y de lectura rápida, pensado para que un adolescente lo termine de verdad y no lo abandone en el capítulo tres. Esa es su primera virtud, y no es menor.
De qué va y qué método propone
El libro recorre el ciclo completo del trabajo académico, desde que se abre la agenda hasta que se entrega el examen, y lo hace en el orden en que ocurre. Empieza por la planificación del tiempo —repartir la materia en sesiones, fijar cuándo se estudia cada asignatura y dejar huecos de reserva para lo que siempre se tuerce—, sigue con la lectura eficaz y el subrayado con criterio, continúa con esquemas y mapas para organizar la información y termina con la memorización, el repaso y la preparación de la prueba.
Su planteamiento de fondo es el que más falta hace en septiembre: trabajar mejor, no más horas. La crítica que atraviesa todo el manual va contra la relectura, que es el método más cómodo y el menos eficaz. Releer un tema produce una sensación de dominio muy convincente —el texto se reconoce, todo suena familiar— que el examen desmiente en cuanto hay que sacar la información de la cabeza sin tenerla delante.
Frente a eso propone técnicas de esfuerzo activo. La práctica de recuperación: cerrar los apuntes y escribir o decir en voz alta lo que se recuerda, comprobando después qué faltaba; ese acto de recuperar, y no el de volver a leer, es el que fija el recuerdo. El repaso espaciado: en lugar de concentrar el estudio la víspera, revisar el mismo contenido a intervalos crecientes —al día siguiente, a la semana, a las tres semanas— justo cuando empieza a olvidarse, que es el momento en que repasar rinde más. Y el esquema propio, que obliga a jerarquizar la materia con las palabras de uno mismo en lugar de copiar el orden del libro; buena parte del aprendizaje ocurre mientras se decide qué es principal y qué es accesorio.
A eso añade la parte menos glamurosa y más decisiva: cómo tomar apuntes en clase para no tener que reconstruirlos en casa, cómo repartir el tiempo dentro de un examen y cómo leer un enunciado antes de lanzarse a responder.
Por qué lo hemos elegido
Porque un estudiante lo termina. Es corto, directo y está escrito sin florituras. Un manual excelente de cuatrocientas páginas que se queda en la mesilla vale mucho menos que uno modesto que se lee entero en dos tardes de septiembre.
Porque cubre lo que de verdad decide una nota. Planificación, subrayado, esquema, repaso y examen. No se pierde en teoría del aprendizaje ni en promesas de memoria prodigiosa: se queda en lo que se puede hacer el lunes por la tarde.
Porque sirve durante varios cursos. Lo que aprende un alumno de tercero de la ESO sobre planificar y autoevaluarse le seguirá valiendo en segundo de bachillerato y en el primer cuatrimestre de universidad, que es donde más se nota que nadie enseña a estudiar.
Y lo que descarta la compra: es un método general, no un manual por asignaturas. No explica cómo enfrentarse a los problemas de química, a los temas de derecho o a los comentarios de texto. Da el marco; la adaptación a cada materia corre por cuenta del lector.
Para quién es
Para el alumno de la ESO que llega al instituto con el método de primaria. Es el caso central. En primaria basta con atender y hacer los deberes; a partir de segundo o tercero la materia se acumula y hace falta un sistema. Este manual da uno completo sin exigir madurez lectora especial.
Para bachillerato, sobre todo en primero. El salto de exigencia es brusco y el error típico es responder con más horas de lo mismo. Aquí encontrará el cambio de enfoque: menos releer, más autoevaluarse y espaciar.
Para el universitario de primer curso que nunca tuvo que organizarse. Sin control diario, con exámenes que valen el semestre entero, la planificación deja de ser un consejo y pasa a ser la asignatura invisible. Como repaso rápido antes de empezar el curso, cumple.
Para el adulto que retoma los estudios. Quien vuelve después de años arrastra los hábitos de su época, casi siempre memorísticos. Es una puesta al día breve y sin condescendencia.
Para madres y padres que quieren ayudar con criterio. Leerlo antes permite acompañar la tarde de estudio con preguntas útiles —«cuéntame el tema sin mirar»— en lugar de la vigilancia de las horas sentado, que no correlaciona con nada.
No es para quien busca profundidad teórica sobre cómo aprende el cerebro: aquí hay recetas contrastadas, no fundamento. Y no es para quien necesita que le lleven de la mano semana a semana, porque el manual explica las técnicas pero no acompaña en su implantación, que es donde falla la mayoría.
A tener en cuenta
Es un libro de método general. No encontrarás cómo estudiar una asignatura concreta ni cómo preparar un tipo de examen determinado. Sirve de armazón; lo específico hay que ponerlo uno.
Da muchas técnicas y poco acompañamiento. Explicar una técnica lleva dos páginas; sostenerla seis semanas es otra historia. Conviene elegir dos o tres, aplicarlas hasta que sean automáticas y no intentar cambiarlo todo el mismo lunes.
El formato de bolsillo pasa factura en los esquemas. Las tablas, los mapas y los ejemplos gráficos quedan pequeños. Se entienden, pero no es un libro para copiar sus esquemas tal cual.
Presupone cierta voluntad previa. Con un adolescente que ha decidido no estudiar, ningún manual de técnicas resuelve nada: ahí el problema es de motivación o de hábito y hay que atacarlo por otro lado.
Cómo se compara con las alternativas
| Título | Enfoque | Para quién | Veredicto corto |
|---|---|---|---|
| Las mejores técnicas de estudio | Método completo y directo, de la agenda al examen | ESO y bachillerato que empiezan de cero | El más fácil de terminar. La primera compra sensata. |
| Técnicas de estudio para Secundaria y Universidad | Riguroso: explica por qué funciona cada técnica | Final de la ESO, bachillerato y universidad | Más sólido y más lento. Mejor fondo de biblioteca. |
| Técnicas de estudio: más de 40 métodos | Catálogo amplio de recursos sueltos | Quien ya sabe qué le falla y busca solución | Más variedad, menos hilo. Útil como consulta. |
| Aprende a aprender | Neurociencia del aprendizaje aplicada al estudio | Quien quiere entender el porqué | El complemento teórico que este manual no da. |
Si además de método hace falta ordenar el resto del curso, en nuestra guía de vuelta al cole con calma están las lecturas de septiembre agrupadas por etapa y por problema.
Preguntas frecuentes
¿Desde qué curso se puede usar?
Funciona bien a partir de segundo o tercero de la ESO, que es cuando la materia empieza a acumularse y el método de primaria deja de servir. En primero de la ESO se puede usar con acompañamiento de un adulto, eligiendo solo la parte de planificación y subrayado. Sigue siendo útil en bachillerato y en los primeros cursos de universidad.
¿Sirve para opositores?
Parcialmente. Las técnicas de repaso espaciado, autoevaluación y esquema propio se aplican igual a un temario de oposición. Lo que no cubre es lo específico de ese mundo: temarios de cientos de temas, cronogramas de meses y la resistencia psicológica de una preparación larga. Como base de método vale; como manual de oposiciones, se queda corto.
¿Vale para asignaturas concretas como química o derecho?
No de forma específica. Es un manual de método general: enseña a planificar, resumir, esquematizar y repasar, y esa base se aplica a cualquier materia. Pero no explica cómo abordar problemas de física, casos prácticos de derecho o comentarios de texto. Esa traducción a cada asignatura corre por cuenta del estudiante.
¿Es muy denso?
Todo lo contrario: es de los más ligeros de la categoría. Formato de bolsillo, capítulos breves y lenguaje directo, sin aparato teórico. Se lee en un par de tardes. El inconveniente de esa ligereza es que profundiza poco y que los esquemas quedan pequeños en un libro de este tamaño.
¿Por dónde empiezo si solo voy a leer uno?
Si el estudiante no tiene método de ningún tipo, este es el punto de partida, porque cubre el ciclo completo y se termina. Si ya se organiza y lo que quiere es entender por qué funcionan las técnicas, conviene ir a un título con más fundamento. Y si el problema es la constancia o el móvil, ninguno de los dos es la respuesta.
Puntos fuertes
- Técnicas contrastadas y prácticas
- Lenguaje directo, se termina en dos tardes
- Formato de bolsillo manejable
- Útil de secundaria a la universidad
En contra
- Es un libro de método general y no un manual por asignaturas, así que no encontrarás aquí cómo estudiar química o derecho en concreto. Da bastantes técnicas y poco acompañamiento para implantarlas, que es donde la mayoría falla. En formato de bolsillo, los esquemas quedan pequeños.
